<strong>DE  LA TOLERANCIA AL AMOR</strong>

DE LA TOLERANCIA AL AMOR

La intolerancia es la neurosis de nuestro tiempo. El hombre se niega a reconocer al otro en su misma dimensión humana como un ser poseedor de razón. La intolerancia ha generado las más absurdas guerras, catástrofes y las más grandes atrocidades en nombre de la libertad y de la razón. Reconocernos en la diferencia y la pluralidad es reconocernos en la cultura, en una cultura de la tolerancia. (acevedolinaresa)

• Desde el seno familiar
En familia se forman a las personas y es donde se promueven las actitudes de convivencia de manera que sus miembros se puedan insertar en esta sociedad cada vez más compleja, cambiante y con un pluralismo cultural creciente.
Se educa para la convivencia cuando los padres se expresan y actúan con respeto a las diferencias y no a la discriminación. Aceptando la diversidad y los valores que consolidan la vida en democracia, permitiendo avanzar hacia formas más justas.
• La educación como medio de aceptación y respeto
La educación en México es de mayor calidad cuando se enseñan las actitudes de tolerancia al construir valores de convivencia y a formar ciudadanos con un espíritu de apertura ligado al concepto de dignidad humana y de respeto por las personas con sus diferentes capacidades, creencias, religiones, historias, ideologías, géneros y razas.
En este espacio se experimenta el reflejo del contexto social, por eso es ideal para que los alumnos comprendan y reflexionen acerca de la convivencia con respeto y actitud de aprendizaje, en donde se revisen las actitudes personales que favorecen o entorpecen la relación con sus compañeros y la resolución de los conflictos.
• La sociedad en general
Vivir en convivencia implica analizar modelos y valores que la sociedad nos ofrece para descubrir en ellos aspectos positivos e imitarlos o bien para identificar aspectos negativos y revisarlos.
• La tolerancia tiene sus límites
La tolerancia implica límites porque el bien y la verdad no se toleran, se aplauden, solo el mal y el error puede a veces tolerarse. Si el mal fuera ineludible, no se trata de tolerancia sino de capacidad de aguante. Es distinto soportar que tolerar sin embargo la tolerancia forma parte de la prudencia.

• Más allá de la tolerancia, el amor
La propuesta es realizar experiencias de solidaridad, amor, armonía, fraternidad, respeto y orden enfocados hacia el bien común, a sociedades más justas y a sentirnos hermanos de nuestros hermanos.
Debemos ser concientes de que generamos los inconvenientes que ahora padecemos, sin embargo podemos ser capaces de comprendernos como parte de la humanidad y por lo tanto ayudar a nuestros hermanos, con amor, humildad y sabiendo que con nuestras acciones y nuestros ejemplos podemos promover una distinta manera de vivir.
“Si alguien dice: Yo amo a Dios y odia a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto.”