<strong>¿Quién SOY?</strong>

¿Quién SOY?

ADOLESCENCIA

Los cambios en la adolescencia generan desconcierto a los jóvenes, sus cuerpos, sus mentes y sus relaciones con amigos y familiares, los enfrentan a rediseñar nueva visión de si mismos y de su comunicación, un camino, que se presenta de pronto, incierto y de difícil adaptación.

Es usual que el autoestima se vea afectada en la primera etapa de la adolescencia y que pueda mejorar mientras el proceso de maduración se va dando. Es la etapa de la búsqueda de la identidad, por lo que se sienten inseguros de quiénes son y si serán aceptados por los otros jóvenes de su edad. La aceptación se convierte en un tema vital para su estabilidad. Cuando no lo son, tienden a aislarse, sin saber bien cómo resolverlo y los padres también se encuentran desconcertados ante los nuevos comportamientos de sus hijos.

Las imágenes estereotipadas de los jóvenes en las revistas y películas, les mandan mensajes de imágenes deseables pero muchas veces poco reales, generando mucha frustración de no ser: tan bellos, tan bien vestidos, tan inteligentes, tan sofisticados, etc. Lo cual aumenta su desconcierto.

Ahora su vida ha cambiado y los motivos son no tener confianza en sí mismos por varios motivos:

• Ser criticados e incomprendidos por sus padres
• No ser aceptados por sus compañeros de escuela y/o amigos
• No responder a la imagen de belleza que se exige
• No tener experiencia de la vida
• Poseer inmadurez emocional
• No encajar en su medio social
• No ser tan exitoso en la escuela
• Exposición a comportamientos autodestructivos

Los padres

Puede suceder que los papás tengan herramientas para atender a sus hijos adolescentes, pero en ocasiones no es así, por lo que recurrir a profesionales que les ayuden en este sentido es muy válido.

La confianza en si mismo en el adolescente es un tanto diferente al adulto, ya que el adulto tiene experiencia de vida y madurez, sin embargo a los jóvenes les afectan situaciones que a los adultos les parecen intrascendentes, y suelen decirle cosas como: ya madura, pórtate como adulto, no eres un niño. Esto sucede porque a los adultos ya se les olvidó cómo fue en esa etapa de la vida, porque la situación con sus padres era de muy diferente manera, porque el mundo ha cambiado y nos tenemos que ajustar a las circunstancias actuales.

• Se puede fomentar la confianza en los jóvenes dándoles tareas y responsabilidades en donde puedan demostrar que lo pueden lograr, se les puede ayudar a sentir seguros y confiar en sí mismos.
• La formación de la voluntad y del uso de la libertad en los jóvenes se inicia desde la infancia, cuando se les permite tener retos, cumplir con sus deberes y tener consecuencias de sus actos.

• La comunicación con los jóvenes debe ser en dos sentidos, hablar y escuchar, ser considerado y también firme, tomar en cuenta las ideas y los sentimientos tanto de ellos como de los madres.

• El orden en casa en todos sentidos permite que los hijos crezcan en un hogar estable que proporcione la seguridad básica que requiere una persona para desarrollar sanamente su autoestima

• Las ansiedades y los miedos de los jóvenes es tema para poder platicar con los padres a quienes se les tiene confianza, no perdamos esa oportunidad de estar presente cuando nos necesiten.

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